Relato de nuestro socio Gregorio Garnica
Durante la Semana Santa ha tenido lugar el Rally Clásicos del Atlas Solidario 2016, al cual he asistido en un Nissan Patrol del año 91, acompañado por Jesús Gijón con el que me ido alternando las labores de piloto y copiloto, y otros dos equipos granadinos pertenecientes al club 2 Pronto formados por Valeriano Delgado y Juan Manuel Megías en un Ranger Rover, y el formado por Paco Peso y los hermanos Manuel y Jose Ramón Correa en un Land Rover Discovery.

Además también en representación de la Escudería Granada 49,9 participaba nuestro socio y amigo Castor Ortega con Carmen Díaz y su Jeep Wrangler

Se trata de un rally de regularidad para vehículos de más de 20 años, tanto todoterrenos como turismos, que discurre durante 7 etapas más la etapa prólogo por Marruecos, con el fin de entregar material solidario (ropa de abrigo, material escolar, alimentos, medicinas…) en algunas de las aldeas más necesitadas de este país, por lo que el evento combina la solidaridad con la competición y el turismo de aventura.
Etapa Prólogo
Partimos el viernes 18 de Marzo por la tarde para hacer noche en Tarifa, pues allí cogíamos el ferry muy temprano para cruzar el estrecho desembarcando en Tánger, donde empezaría la primera etapa. Un simple enlace hasta la ciudad de Mequinez, donde la organización realizaría las verificaciones técnicas y administrativas.
1ª Etapa
Al día siguiente comenzaba la primera etapa de regularidad, el rally de verdad, en la que se unía la ciudad de Mequinez con Midelt. Tras un largo enlace, el roadbook giraba hacia una pista que te llevaba a la salida del tramo de regularidad. Ahí nos pudimos dar cuenta que el rally iba a ser muy complicado para los vehículos 4X2, pues debido a la pendiente de la pista y el piso de piedra suelta, tan sólo para llegar al punto de salida del tramos tuvieron que ser remolcados por los participantes de 4X4.
Una de las particularidades del rally es que la organización puede penalizarte si no prestas ayuda a un participante que la necesita, lo cual, puede condicionar en gran medida el resultado final de la clasificación.
Comenzamos nuestro primer tramo y enseguida tenemos que remolcar a un turismo, pues nada más salir la pendiente hacía imposible que subieran los turismos por sus propios medios. No perdemos demasiado tiempo y nos lanzamos a recuperar el tiempo perdido.
La etapa discurría por la cordillera del Atlas, a cotas elevadas, muchas veces por encima de los 2.000 m, y con unos paisajes que no te esperas en un rally africano. Grandes bosques de cedros, altiplanicies y espectaculares valles verdes. La navegación no resulta complicada pues los cruces están claros y disfrutamos mucho conduciendo por pistas en relativo buen estado, en principio secas, pronto algo encharcadas, y conforme subimos la cota comenzamos a encontrarnos la nieve y el barro, que vamos pasando sin dificultad, hasta quedarnos bloqueados, pues hay algunos 4X2 que no pueden pasar una alargada lengua de nieve profunda. Poco a poco se van remolcando a los turismos y la pasamos. Para entonces ya sí que llevábamos un importante retraso que no podemos recuperar al haberse formado una caravana. Poco más delante volvemos a pararnos y nos informa la organización que debido a las dificultades derivadas de nieve y el barro la etapa se neutraliza.

Así, que el resto la etapa la hacemos en caravana, ahora sí, disfrutando de los impresionantes paisajes de alta monta montaña del Atlas, hasta salir de nuevo a la carretera y llegar a media tarde a Midelt.
2ª Etapa
La segunda etapa se componía de dos tramos de regularidad, uno por la mañana y otro por la tarde, para unir la ciudad de Midelt con Erfoud.
Esta etapa no tiene nada que ver con la primera, pues ahora sí nos encontramos con un terreno muy árido, grandes llanuras con innumerables pistas en todas direcciones, y piedras, muchas piedras.
Salimos al primer tramo muy rápido en previsión de los problemas que puedan ir surgiendo por el camino, y lo único que conseguimos es perdernos nada más empezar, pues ahora las pistas no están tan marcadas, y la navegación es realmente difícil sobre todo si vas muy rápido.
Conseguimos retomar el camino pero con bastantes minutos perdidos penalizando unos 5 minutos en un control intermedio. Seguimos atacando para poder recuperar, en una pista en muy mal estado y en una gran zanja golpeamos la parte trasera donde se sitúa la rueda de repuesto perdiéndola. Corriendo subimos la rueda a la baca para que no vuelva a dar, la atamos, apretamos la tuerca de la bandeja de la rueda de repuesto y otra vez a correr, pero perdemos bastante tiempo y no conseguimos llegar a la meta en nuestra hora.
La impresión que llevamos hasta ahora es que esta prueba es mucho más dura y difícil de lo que nos esperábamos. El hecho de que participen por la misma ruta turismos, me hacía suponer que con un 4X4 la cosa sería fácil: Pero de eso nada, las pistas a veces están muy rotas, la navegación puede ser muy complicada y para conseguir hacer la media, a priori baja, hay que emplearse a fondo en muchas ocasiones.
Sin embargo, lo que no podía sospechar es que lo peor (o lo mejor, según se mire) estaba reservado para el segundo tramo del día. Un tramo con al menos tres pasos complicados de arena, incluso para un 4X4. Cuando llegamos al primero nos encontramos con un montón de turismos atascados por aquí y por allí con los todoterreno haciendo lo que pueden para ayudar.


Yo engancho a un Seat Marbella, pero hay que subir un pequeña cuesta de arena que a duras penas pasamos, hasta quedar también atascados. Con las planchas salimos fácil y lo volvemos a intentar, pero la arena es demasiado blanda y no hay manera. Pronto el coche empieza a oler a embrague y desisto de seguir intentándolo, pues temo provocar una avería. Desatascamos nuestro coche y seguimos adelante pero ya con una pérdida de 30 o 40 minutos, para llegar al segundo paso de arena.
Si el primero era complicado, el segundo era un caos. Tanto turismos como 4X4 atascados por doquier, incluso un Partrol GR volcado, que es levantado con ayuda de otros participantes.


Decidimos pasar por la derecha que parce más fácil y aunque nos atascamos, salimos otra vez fácilmente con las planchas. Por si no fuera suficiente la dureza del tramo, el tiempo lo hace peor, pues todo esto trascurre en medio de una tormenta de arena y lluvia, y ya anocheciendo.

Una vez pasado esta dificultad, seguimos camino rodando ya tranquilamente, pues hemos perdido muchísimo tiempo. Disfrutamos de una espectacular puesta de sol en el desierto, en el que el sol queda entre el horizonte y un cielo totalmente encapotado y negro.
Durante mucho tiempo rodamos solos sin ver a nadie ya de noche hasta llegar a la tercera dificultad. El paso de un río seco también de arena. En él hay un Fiat Uno atascado y le ofrecemos ayuda. Nos dicen que ya lo ha intentado otros 4X4 y no han podido sacarlo. No obstante lo intentamos. Uniendo dos eslingas conseguimos situar mi coche en una zona con algo más de tracción, y a base de tirones y con mucha dificultad conseguimos sacarlo. Durante la maniobra deja de llover para empezar ¡¡a granizar con violencia!! acabando calados hasta los huesos y congelados. ¡¡No se supone que el desierto hace calor y no llueve…!!
Llegamos al final del tramo de noche cerrada para encontrarnos que ya han desmontado el puesto de control.
Así que seguimos el enlace para llegar a Erfoud, donde nos enteramos que la organización ha vuelto a cancelar el tramo de la tarde. Decisión correcta pues estuvieron llegando participantes al hotel hasta altas horas de la madrugada.
3ª Etapa
La etapa 3ª era un bucle en los alrededores de la ciudad de Erfoud. Después de todo lo sufrido hasta ahora, resultó ser una etapa muy sencilla. Comenzaba con una pista bastante rocosa pero la media era fácil de llevar y la navegación no era complicada hasta llegar a una inmensa llanura donde había que orientarse por rumbos y brújula, lo cual resultó ser bastante sencillo pues el roadbook te daba buenas referencias. En esas llanuras tuvimos la oportunidad de rodar en paralelo a altas velocidades consiguiendo llegar a la meta con muchos minutos de adelanto que aprovechamos para charlar con los amigos y comer algo tranquilamente mientras llegaba nuestra hora de entrada.
Pero no todo fue positivo. La dureza de lo recorrido hasta ahora empezó a hacer mella en los coches y las bacas tanto de Paco como de Valeriano se estaban doblando de los salto con tanto peso.
Como la tarde la teníamos libre la dedicamos a hacer las reparaciones oportunas, cosa que fue fácil pues Erfoud, está lleno de talleres que parecen vivir de reparar los coches de turistas que van allí a realizar todo tipo de rutas y pruebas de 4X4.
Realmente en Erfoud, por todos lados te encontrabas todo terrenos y turismos con dorsales y publicidad de numerosos eventos que se estaban disputando a la vez en el entorno.
En mi caso tras haber dado varias veces con el tubo de escape en el suelo, éste se estaba partiendo por su extremo, así que también decidí arreglarlo, lo cual resultó mucho más económico que haberlo arreglado aquí.
4ª Etapa
La 4ª etapa igualmente era un bucle en el entorno de Erfoud. Esta etapa se caracterizó por un posible error en el Roadbook (la organización lo negó), que nos tuvo perdidos a numerosos participantes durante casi una hora. El caso es que en un punto de roadbook había que girar por una pista a la izquierda la cual o no existía o la había borrado el viento. Tras dar en vano vueltas y más vueltas nos encontramos con dos chicos del lugar en Mobylette. Fue difícil hacernos entender, pues al tener que seguir un roadbook no sabíamos exactamente hacia donde te diriges para poder preguntar. Pero gracias a que una unas viñetas más adelante del roadbook la referencia era algo así como un tubo en horizontal roto, lo reconocieron y nos llevaron hasta él a toda velocidad. Yo no sabía que se podía correr tanto con una Mobylette por una pista llena de piedras y baches. Por supuesto sin casco, y en una de las motillos iban dos. Daban auténtico miedo. Como recompensa, le dimos unos cuantos Dirham cada uno de los que coches que les habíamos seguido quedando todos muy agradecidos.
La etapa continúo a toda velocidad, con algún despiste más, pero que solucionamos sin problemas, hasta llegar a una zona arenosa en la que ayudamos a salir a varios coches atascados, para finalmente llegar fuera de tiempo otra vez.

5ª Etapa.
Etapa Maratón compuesta por tres tramos de regularidad, que unía la ciudad de Erfoud con Boumalne. Tocaba madrugar, pues el primer tramo cronometrado comenzaba entorno a las 5 de la mañana tras un enlace de unos 40 minutos, lo que hacía que el primer tramo fuera nocturno en su mayor parte. Se trataba de un tramo que empezaba bastante pedregoso, para luego suavizarse y comenzar una zona de pistas arenosas que no supusieron ningún problema. Aunque la navegación era algo complicada al haber numerosas pistas paralelas que pueden hacer que te fueras desviando de la buena ruta, a estas alturas ya habíamos mejorado bastante en lo que a navegación se refiere. Conseguimos llegar con tiempo de sobra tanto al control intermedio como al final.
El segundo tramo cronometrado era la repetición del anterior, aunque incomprensiblemente nos desviamos en alguna ocasión de la pista correcta, aun habiendo pasado antes y siendo ya de día, no supuso gran pérdida de tiempo, e incluso habiendo ayudado a algún turismo atascado, llegamos de sobra a meta.
Tras el almuerzo, comenzaba el tercer tramo cronometrado. Comenzaba por una pista sencilla. Pronto alcanzamos a un turismo, pero la pista era estrecha y no se podía adelantar. Como llevábamos ritmo más que suficiente, no nos preocupamos demasiado por adelantarlo, pero pronto la pista entró en el cauce de un río seco muy pedregoso y empezamos a perder tiempo. Para cuando conseguimos adelantar al turismo íbamos bastante retrasados y la pista se había vuelto estrecha y muy revirada con muchas subidas y bajadas y aunque corrimos todo lo que pudimos, incluso adelantando a varios participantes más, no conseguimos recuperar todo el tiempo llegando dos minutos tarde al control intermedio.
En la segunda parte del tramo la media era más lenta por lo que nos hizo pensar que sería aun más complicado. Así que nos lanzamos a toda velocidad por unos tramos bastante más abiertos y fáciles pensando que en algún momento llegarían las dificultades, las cuales, finalmente no llegaron, alcanzando el control de meta con mucha antelación. Esto nos dejó un poco despistados pues la media rápida había estado en la parte difícil y la lenta en la fácil.
El tramo acababa junto a un colegio en el cual pudimos dejar parte del material solidario que llevábamos.
Tras otro largo enlace llegamos a la espectacular ciudad de Boumalne que nos permitió visitar la famosa garganta del río Dades.

6ª Etapa
La sexta etapa unía las ciudades de Boumalne y Uarzazate. La etapa se componía de dos tramos cronometrados, pero la organización decidió anular el primero pues había que cruzar un río, que debido al deshielo bajaba con demasiada agua. Así que los 4X4 harían el primer tramo neutralizados y los 4X2 irían por una ruta alternativa hasta la salida del segundo tramo cronometrado.
Nos tocó ese día abrir pista y realizamos el tramo neutralizado tranquilamente, disfrutando de los paisajes, haciendo fotos, hasta llegar finalmente al río crecido, el cual no tuvo ninguna complicación superarlo, terminando el enlace junto a otro colegio donde se realizaría la entrega oficial de las cajas solidarias.

Tras la entrega de las cajas daba comienzo el segundo tramos del día, de nuevo abriendo pista. Comenzamos el tramo y al poco nos adelantaron un grupo de motos de enduro, seguidamente otro motero que se había quedado un poco rezagado de su grupo nos adelantó. Pocos kilómetros más adelante, el roadbook nos indica un zanja peligrosa, y cual es nuestra sorpresa al encontrarnos tras la zanja, tirada la moto que nos acaba de adelantar en mitad de la pista y unos metros más adelante el piloto boca abajo e inmóvil. Nos bajamos corriendo y con mucho cuidado intentamos reanimarlo. De primeras no reaccionaba, pero pasados unos minutos, que se nos hicieron eternos, empezó a volver en sí. Aparentemente no parecía tener nada roto, aunque del golpe se encontraba totalmente desorientado. Nos quedamos con él, hasta que tras un largo rato volvieron sus compañeros, cuando lo echaron en falta, y se hicieron cargo de él.

Para entonces, ya no teníamos posibilidad de llegar en hora, por lo que nos lo tomamos con calma, pues el tramo era realmente duro, muy pedregoso, roto y con muchas zanjas. Así que decidimos no castigar demasiado al coche, llegando sin más novedad al final del tramo y posteriormente a la magnífica ciudad de Uarzazate, donde tuvimos oportunidad de visitar su Kasbah o barrio antiguo, guiados por un muy simpático guía local que nos hizo pasar un rato muy agradable.
7ª Etapa
La 7ª y última etapa partía desde Uarzazate hasta la famosa Kasbah de Ait Behaddou, donde concluiría el rally. El tramo comenzaba a las afueras de Uarzazate, ciudad conocida por que haberse rodado allí numerosas películas, por lo que existen numerosos decorados simulando castillos y fortalezas, cerca de los cuales discurría el tramo cronometrado. Comenzamos el tramo y pronto en una viñeta poco clara del roadbook, perdimos el camino correcto. Nosotros y otros muchos participantes que empezamos a dar vueltas para encontrar la pista correcta. Tras volver sobre nuestro pasos hasta la viñeta del error dimos con la pista buena y a correr se ha dicho. La pista estaba en buen estado y nos permitió ir a fondo, disfrutando mucho, pero no fue suficiente como para llegar a nuestra hora.
El tramo acababa de forma espectacular por el lecho de un río, que en este caso, sí que llevaba agua dejando imágenes inolvidables de los coches atravesándolo a toda velocidad, para terminar junto al Kasbah de Ait Behaddou, patrimonio de humanidad.
En definitiva, ha sido una experiencia muy positiva en de una prueba con un formato muy atractivo, que permite disfrutar de la conducción deportiva por pistas muy variadas en escenarios espectaculares, sin olvidar el lado solidario de la prueba, ya que siempre es reconfortante ayudar a gente que realmente lo necesita.
